¿Tienes problemas para escoger una carrera? Es algo natural. Las personas somos curiosas e indecisas por naturaleza, y todo tiene el potencial para apasionarnos. Tal vez tienes varias opciones y no sabes por cuál decidirte, o tal vez habías escogido una que hoy de repente no te llama tanto la atención. O quizás puede que no te sientas especialmente motivado por ninguna de ellas.

 

Por lo general, en todos los casos es sumamente útil investigar no sólo las opciones de estudio que hay disponibles, sino también conocer tus características y habilidades, así como tus deseos e intereses. A continuación algunos tips a tener en cuenta para facilitar tu elección de carrera:

 

Conocerte a ti mismo

El autoconocimiento es el punto de partida de todas las grandes decisiones. Es bueno que identifiques tus habilidades, tus intereses y tus aficiones.

 

En este punto, seguramente has desarrollado una o más habilidades a lo largo de tu vida. Tal vez parezcan insignificantes, pero hay cosas que sabes hacer y que te diferencian de otras personas. Hábitos, cualidades, actividades que te son fáciles, talentos que quizás pasas por alto, todas estas características constituyen para ti un capital inicial para enfrentar la vida y la escogencia de carrera.

 

Los intereses son áreas del mundo y de la vida profesional de las cuales desearías saber más. Tus aficiones son igualmente un gran punto de partida: nuestros pasatiempos paulatinamente desarrollan talentos que nos son útiles para otros ámbitos de la vida.

 

Esas capacidades, aficiones e intereses son el bagaje que tienes en el momento, y es muy posible que los conserves al finalizar cualquier carrera profesional. Tenerlos claros, tanto ahora como entonces, te permitirá identificar qué actividades son compatibles con las diferentes profesiones y dónde encontrarás mayor satisfacción.

 

Identificar el estilo de vida que quieres tener

 

El estilo de vida engloba todo: dónde vivimos, con quienes interactuamos, qué consumimos, qué actividades realizamos en nuestro trabajo. El trabajo suele abarcar parte importante del día de una persona, por lo que es un factor de peso en el estilo de vida. Tu percepción de tu propio bienestar y de satisfacción con la vida dependen en gran medida de él.

 

Una carrera universitaria desbloquea para ti muchas actividades productivas, y cada una aporta al estilo de vida que deseas. Por eso es importante, primero que todo, decidir qué estilo de vida quieres llevar. También es útil decidir definitivamente cómo no quieres vivir. Si eres de los que no quieren estar todo el día en una oficina, o si preferirías tener personas a tu cargo que trabajar completamente solo.  La vida universitaria tiene altibajos y tener esto claro te ayudará a escoger una carrera y mantenerte motivado en el transcurso de ella.

 

Identificar oportunidades

 

A menudo caemos en el error de tomar decisiones con información incompleta, casarnos con pocas alternativas. En este caso, es mejor emprender activamente la búsqueda y recopilación de información sobre las carreras que te interesan, y de las opciones de estudio disponibles. Muchas veces nuestra idea de la carrera está formada en parte por mitos que creemos por desconocimiento. Te sugerimos tomar estas medidas:

 

  • De las personas cercanas a ti ¿quienes te pueden conectar con un profesional de las carreras que te interesan? Más de uno estará sumamente feliz de compartir contigo lo que sabe.
  • Internet es muy útil para conocer más sobre las carreras. Si buscas el ‘Plan de estudios’ o ‘Pénsum’ de los programas que te interesen, podrás hacerte una idea de los contenidos disciplinares que tienen y de las capacidades que añadirás a tu perfil.
  • Investigar qué universidades o empresas del lugar donde quieres estudiar ofrecen becas y cómo acceder a ellas.

 

 

Contrario a lo que muchos creen, una carrera no te define, ni define lo que harás para ganar dinero durante toda tu vida. Las capacidades que puede tener una persona son múltiples. Los mismos conocimientos pueden tener aplicaciones totalmente diferentes a las originales si uno simplemente se aventura a abrir su mente.

Por esas razones es fundamental tener un plan. Un plan creado a partir del autoconocimiento: qué quieres y puedes hacer y cómo quieres vivir. No lo pienses necesariamente como una camisa de fuerza. Todos cambiamos un poco con el tiempo. Es más fácil aprovechar la experiencia universitaria y seguir motivado si la carrera puede aportar a nuestra idea de cómo queremos vivir.